relacion convencional

Tumbado en mi habitación pensaba que ‘y que me importa si te marchas mañana y qué más da si no te vuelvo a ver’. Ya no es que este jodido, simplemente siento que ‘la vida no me sonríe, me cago en la humanidad’, no quiero saber nada de los demás, la desidia ha venido a visitarme, una vez más, y no tengo ganas de discutir con ella. Además ‘sucede que me canso de mi piel y de mi cara’, de mirar en el espejo el reflejo de un monstruo, ya no tengo ganas de ‘salir, beber, el rollo de siempre’, me pregunto ‘¿donde están mis amigos?’. Lo tengo claro, ‘decidí aprender a hacerme yo la maleta para poder vivir’ y ‘voy a dejar esta ciudad, no me pienso despedir’. Quiero empezar de nuevo, estoy decidido. ‘Salgo a la calle, no quiero nada, que hasta del aire me dan arcadas’ y  ‘voy que ni toco el suelo y espanto hasta las nubes’ la gente me mira raro, pero me da igual.  

‘El cielo estaba rojo como una amapola, los ojos también rojos de no haber dormido’ la noche anterior, porque no paro de pensarte, quiero que salgas de mi cabeza, dormir se ha convertido en un infierno y ‘a deshora, me levanto de la cama, sin nada que hacer’, de un lado a otro, dando vueltas, intento escribir, pero solo hay ‘hojas en blanco, noches en vela y así me paso, la vida entera’. ‘Me acuerdo de ti, me cago en tus muertos’, no sé qué hacer para olvidarte, quizá sea que no quiero hacerlo.

Tengo la sensación de que ‘sigo un camino, como siempre equivocado’, iré donde me lleven mis pies, hasta que me canse. Un perro se acerca a olerme, le acaricio, después de un rato se marcha, y vuelvo a ‘sentir que no se qué hago aquí’.

Quiero desparecer, ocultarme donde nadie me vea, pero  ‘¿dónde me escondo?, si no va a salir el sol’, se ocultó en un atardecer y solo me acompaña la luna. Esta noche es fría y no sé por qué ‘me acuerdo de tus caricias’ me gustaría volver a verte, volver a olerte, acariciarte, ver ‘tu mirada envasada al vacío como una mermelada’, ‘que yo me acuerdo entodavía cuando te besaba’, por supuesto de ‘tu cintura que hermosura, todo el día me paso en ella’, bueno ya no, me dijiste adiós y aquí me quedé. Pero ‘he aprendido, de estar sólo, a llorar sin molestar’ a los demás, ni si quiera se lo he contado a Juanma, está tan liado con su trabajo, ya no tiene tiempo para oír tonterías de enamorado. Tengo que ser fuerte ‘y dejar de pensar, nunca estás aquí’ cuando te necesito. ¿Tan mal lo hice? Puede que nunca lo sepa.

‘Mi corazón, acorazado como un callo’ nunca imaginé que esto acabaría así. ‘De pronto me paro al borde del camino’ y siento ‘el resurgir el poderoso del guerrero’, pego una patada a una papelera, un tío que me mira mal, me increpa algo que no entiendo, me acerco y le pego una ostia. Se oyen gritos y de lejos veo unas luces azules, ‘son los maderos!!’. Me voy corriendo, pienso: putos monillos, ‘Vivimos todos dentro de un estado policial’. ‘Soy, por fin me he dado cuenta, un enemigo de la humanidad’, me los cargaba a todos. En fin, ‘cada día me doy mas cuen; estoy equivocado de planeta’, me marcho a mi casa, no sé si llamarte, al menos oír tu voz una vez más.

Dormir fue difícil, amaneció y ‘me contó la mañana que estaba loco por ti’, que lista, eso ya lo sabía yo. Pero basta de revolcarme en la mierda, ¿por qué no hacer algo, por qué no intentarlo de nuevo? No tengo nada que perder, quizá pueda convencerte. ‘Me he pasado tantas horas viendo de los pétalos la flor’ que quizás no me haya dado cuenta de que te estaba perdiendo, ‘arrancada pobre flor solo buscaba algo mejor’. Ahora me arrepiento y no sé si podré dar marcha atrás.

No sabes cómo ‘me gustaría poder salir fuera de mí’, aunque ‘soy muy listo, un poco autista’, eso sí. Voy a ir a buscarte y decirte las cosas a la cara, si ya no quieres venir al menos lo habré intentado todo.

Bajé al parque y me encontré con el duende, me dijo que ella ‘andaba sonriendo por ahí, no le hace falta nada para ser feliz’, ¡que hija puta! Ya ni se acuerda de mí. Me acerqué, la di dos besos, ella parecía llevarlo bien, si supiera cómo estoy, pero tengo que mostrarme fuerte. La invité a un join, aceptó sin más, me sonrió y yo le fui sincero: desde que no estás ‘me masturbo a diario’. Ella se echó a reír‘y al sonreír me has hecho otra vez soñar’. Le pregunté: ‘¿dónde está la luz qué hay en tu mirada?’ y ella me contestó: ‘tengo claro que no quiero ser como tú’.

Me quedé sin habla, pero luego volvió a reírse y a decirme que podríamos quedar a tomar unas cervezas otro día. Le dije que me llamara, lo que no le dije era que esperaría con impaciencia. Me dice: hasta pronto. ‘Pasa a mi lado su olor y contengo la respiración’, sigue oliendo a ella, ese perfume a nada. ‘Cuando se marcha veo su culo y me tortura’, pienso en hacerla todas esas cosas que hicimos en la ‘vereda de la puerta de atrás’. Vuelvo a casa y veo en el cielo un rayito de sol ‘luchando por salir, una mijita de color’. La esperanza es lo último que se pierde.

Pasaban los días y no sabía nada de ella. Una lenta agonía recorría las horas. Los días eran largos, pero pronto llegaba la luna, la verdad es que ‘de madrugada me siento mejor’, ella me acompaña en mi monotonía. Durante un tiempo estuve ‘condenado a mirarte desde fuera’, en aquellas fotos de fotomatón que nos hicimos.

Un día que jamás pensé que llegaría, llamaste, me dijiste que nos viéramos esa tarde, donde siempre. Yo estaba ilusionado y muy impaciente por decirte tantas cosas que en su día me callé. Fui más puntual de lo habitual, estuve esperando mucho tiempo, se fue toda esperanza de volver a verte. ‘oh! Para ser ahorcado hermoso día’.

Después del cuarto cigarros me levanté del banco, me disponía a caminar, pero ‘apareciste y ahora no sé donde morder’, estaba preciosa, ‘ella era una flor del mar, yo un delfín tras un velero’, y no sé cómo explicarle que ‘vivir (que es cuesta arriba)’ se hacía más llevadero a su lado. ‘Para ceder si te has equivocado hay que comerse los cojones a bocados’ y yo lo hice, me sinceré con ella. La miré a los ojos y le solté: ‘Fue por tí, por tu luz el día que te conocí, se me abrió el corazón sólo vivo para ti’. Y tras soltarlo como un escupitajo me miró con esos ojos que ella pone y me dijo: no me vengas con romanticismos.

Vale, pensé, me lo tendré que currar un poco más.

 

-“Sabes que ‘yo del aire me enamoro y hago siempre lo que quiero’ pero estoy dispuesto a cambiar, tu eres lo que yo necesito, quiero que sepas que‘mis prejuicios maté y nunca más los voy a desenterrar’, tienes que confiar en mí.

 

Ella quería hablar pero la interrumpí:

-Es verdad que ‘me importa ser siempre yo, mis dioses colores son’ pero sabes de sobra que ‘si no fuera pa mirarte ya no tendría cinco sentidos’, estoy loco por tocarte una vez más, ‘como un reloj te tengo en la cabeza a todas horas’ y no te creas que me gusta, pero no lo puedo evitar.  ‘Quisiera que mi voz fuera tan fuerte que a veces retumbaran las montañas’ y hacerte creer que lo que digo es de verdad.

-“Hay cosas que no cambian, las personas no cambian, no sé si volver a confiar en ti, he pasado ratos buenos pero pienso que lo podíamos haber arreglado en su momento”

 ‘Sé que protesto, no me hagas caso’ ya sabes cómo soy, además ‘para otra vez recuérdame que vuelva a hablar’ ‘y puede que me arranque sin más’, ya sabes que me cuesta entablar estas conversaciones. Dame otra oportunidad, te lo puedo demostrar.

 

Se vino a mi casa, lo hizo, ‘me apegó un rato más a la vida’. Cenamos algo rápido, comenzamos a besarnos, el calor subió a nuestros cuerpos, sé ‘que no nos queda tiempo, no nos podemos parar’,  la beso, me besa, me muerde, la aprieto, no se anda con rodeos, ‘ella era la reina de las aves y yo le puse cara de ratón, me desabrochó algo que no sabes y me comió el corazón’. ‘Me dice: -tío, estoy mojada.- con su carita de hada’ y la puse en el suelo, ‘abre chiquilla las piernas que vengo a clavarte semillas’. Su cara era un poema, yo me quería morir. ‘Ando entre su pelo y hay un agujero’,  ‘de tu entrepierna quiero beber caldo’, no podemos parar ‘busco entre sus piernas la fe y hundo mi sol mojado en tu piel’. Terminó un par de veces, pero a mí me costaba, quizá fueran los nervios. Me tranquilizó y dijo ‘o todos o ninguno’. Estuvimos un rato más revolcándonos como perros, llegué a lo más alto y nos ‘quedamos cerca del suelo a la altura de su cintura’.

‘Si hace sol, se tira de la cama’, se levantó dándome besos por toda la cara, refunfuñé porque no había dormido apenas esa noche, ella dijo: ‘Nunca es muy temprano y nunca es demasiado’ y en un momento la tenía encima de mí otra vez. ‘Di que somos felices’ me dijo, yo sonreí y la contesté: ‘Me gusta poderte cantar, no me gusta no poderte chupar’, por fin estaba a mi lado.  
Sé que todo ha costado ‘lágrimas y sonrisas’, pero ‘qué más da si al final me sale todo siempre bien’.

 

sé que esto no es poesía, ni pretende serlo, es una unión de sentimientos.

a todos los que admiramos a poetas como Roberto Iniesta, este sabado nos vemos las caras.

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otra seta dijo...

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