literatura

Un mundo feliz (extractos)

Durante un larguísimo periodo antes de Nuestro Ford, y aun varias generaciones después, los juegos eróticos entre niños habían sido considerados anormales (carcajada general); y no sólo anormales, sino positivamente inmorales (¡no es posible!); y por consiguiente, habían sido rigurosamente prohibidos.
En las caras de los oyentes apareció una atónita incredulidad, ¿pero es que los pobres críos no tenían derecho a divertirse? No podían creerlo.
– Hasta a los adolescentes – decía el D.I.A.,- hasta a los adolescentes como vosotros…
– ¿Nada?
– En la mayoría de los casos, hasta pasar de los veinte años.
Un mundo feliz, Aldous Huxley

probablemente el libro más fuerte (escatológicamente hablando), que he leído.

No lo recomiendo a ojos sensibles ya que describe todo lo que está relacionado con las zonas íntimas muy escrupulosamente, la operación del ano es fuerte de narices, aunque tiene cierto toque de humor. Os dejo unos párrafos del principio del libro, para que os hagáis una idea de lo que hablo.

(Para quienes os acordéis de un programa de música alemán llamado VIVA la presentadora es la autora del libro. Y según las entrevistas autobiográfico al 70%….)

 

Desde que tengo uso de razón sufro de almorranas.

(…) Mis almorranas tienen un aspecto muy particular, con los años han ido prolapsando y ya tengo todo el anillo anal rodeado de lóbulos cutáneos nubiformes, el doctor Fiddel llama a eso coliflor. (…) Si un tío me quiere o está encoñado conmigo esa coliflor no debería tener ninguna importancia. Además llevo muchos años sin que mi hipertrofiada inflorescencia me haya impedido practicar sexo anal con gran éxito. Gran éxito significa para mí: correrme a pesar de tener la polla metida solamente en el ano y sin que me toquen nada más. Estoy orgullosa de ello.

(…) Como la depilación es una cosa que en el fondo me revienta, tiendo a ejecutarla con prisa y a lo loco. Y fue justo en una de ésas como me provoqué la fisura anal que ahora me tiene hospitalizada. Todo por culpa de tanto rasurado femenino, tanto “siéntete como una Venus” o “se una diosa”. (…)

Dicen también que tengo pus y una ampolla repleta de líquido colgada del ano. Me imagino que la ampolla debe tener la forma que adopta el cuello de esos pájaros tropicales cuando se infla de aire en época de celo. Una bolsa tensa de un brillante color rojo y azul. (…)

La higiene con mayúsculas no es lo mío.

En algún momento de mi vida comprendí que a las chicas y los chicos nos enseñan de manera distinta en cuanto al mantenimiento del aseo íntimo se refiere. (…) En nuestra casa el lavado de chocho se convirtió en toda una ciencia. Se dice que es muy difícil mantenerlo limpio de verdad, pero es una gran estupidez. Un poco de agua, jabón y de frote frote, y ya está.

Cuidado con lavarlo demasiado. Primero por la tan importante flora vaginal. Luego, por el sabor y el olor, fundamentales para el sexo. No hay que eliminarlos de ninguna manera. (…)

Yo utilizo mi esmegma como otros sus frascos de perfume. Mojo el dedo rápidamente en el coño y reparto el moco detrás del lóbulo de la oreja. Visto y no visto. (…) De manera que me he convertido en un autoexperimento vivo de higiene chochil. Me chifla no sólo repantigarme en cualquier asiento de retrete sucio, sino limpiarlo previamente con mi chochito efectuando un artístico meneo circular de las caderas. Cuando poso mi chocho sobre el asiento se produce un hermoso ruido chasqueante y todos los pelos púbicos, gotas, manchas y charcos dejados por otras son absorbidos por mi cosita, no importa la consistencia y el color que tengan.  (…)

El doctor Brökert me tranquilizó, tengo una mucosa muy mucosal, muy sana y la mar de activa. Mantengo un íntimo contacto con mis excreciones corporales. Lo de la mucosidad del coño, por ejemplo, me llenaba de orgullo cuando me magreaba con los chicos. Acercaban el dedo a los labios de la vulva y ¡zas!, para dentro, como el tobogán de la piscina.

 

Zonas húmedas. Charlotte Roche.