pensamientos impuros

quiero ser yo sin perder lo que tengo

Me siento rara. No sé qué me pasa. El día de mi cumple fue raro. En el curro tuve un día extraño, con broncas de jefe incluida. Y mi madre me llamó para ver qué tal pero no se acordó de felicitarme. Además hubo un montón de gente que no pudo venir, que yo ya sabía que no iban a venir todos, pero no sé, me apetecía compartir ese día con mi gente y la ausencia de los que no estuvieron la noté toda la noche.

Y luego que siento que se acabó esa racha de imán, como diría mi amigo. No pasa nada porque todo son épocas, y he disfrutado de una muy buena. Ahora mismo hay dos chicos que son los que más me importan entre comillas, pero no sé en qué punto están ellos respecto a mí, y tampoco sé muy bien lo que siento por ambos. Supongo que si hubiese un mundo idílico me quedaría con los dos mucho tiempo, porque lo que no me da uno me lo da el otro. Pero no sé si ellos verían bien el triángulo amoroso.

De hecho el otro día hablando de esto con uno de ellos, me decía que su relación perfecta era la bigamia, es decir, él con dos chicas más, pero que entre ellas también hubiese relación. Es complejo llevar algo así. Y yo tengo la teoría de que al final querrías más a una que a otra, porque el cuerpo puede amar a muchos cuerpos, pero el corazón sólo puede amar a otro corazón. Joder en el fondo soy una romántica, o qué? Puede ser. Es que nunca me ha pasado eso.

Conocí a un chico hace muchos años, hubo química, nos liamos varias veces, empezamos a conocernos más y a caernos mejor, y acabamos siendo novios un tiempo. Pero dejé de quererle a los pocos meses de estar juntos, porque sentía que no era la persona con la que yo quería compartir mi camino. Y porque hizo que fuera consciente que de verdad a quien yo quería era a un buen amigo, que siempre estuvo ahí, pero que me daba miedo romper esa bonita amistad a cambio de una relación que ninguno sabíamos cuánto iba a durar.

Y después de estar muchos años con él, dejé de quererle. De nuevo me volví a cansar de lo que tenía. Mi cuerpo me pedía conocer a otras personas. Y las he conocido, y a algunos no les podré olvidar nunca pero tampoco les volveré a ver. Yo creo que quiero hacer lo que me dé la gana pero es complicado cuando también dependes en cierta manera de lo que sienta el otro, de lo que le apetezca. Y se ha implantado dentro de mí un miedo, no a que me dejen y sufrir, eso lo podría llevar, sino volver a enamorar a alguien y que me acabe cansando. Y que otro tío vuelva a sufrir por mi culpa.

Y uno de estos dos, con el que siento más cercanía y tengo más ganas de ser su amiga, en realidad me vuelve loca pero literal, no de pasión, sino de que no le estoy entendiendo demasiado. Y no sé si sólo quiere quedar conmigo para follar, o quiere quedar para tomar una cerveza como haría con cualquier amiga suya. Y tampoco sé si le da igual que yo me acueste con otros, porque yo sí sé que lo hace con otras chicas. Y me da igual porque no tengo ese sentimiento de propiedad con él. De hecho mi gran intuición supo que el finde había quedado con su mejor amiga (con derecho) y hoy me lo ha confirmado. Y aunque no nos tenemos que dar explicaciones a mí me es indiferente que quede con ella, que además estaba antes que yo y me parecería normal. Pero no sé si eso hace que él se líe más, que los tíos a veces son muy bobos para estas cosas. Y no sé si gusta que yo no muestre celos porque en verdad no los siento, o en el fondo el ego de los muchachos hace que quieran que nos volvamos un poco tontas con esas cosas y les montemos un pollo. Hostia tío te juro que muchas tardes pienso “en qué puta hora le seguí la bola”. Si mi instinto ya me decía que esto no iba a salir bien. Bueno que me estoy adelantando, ya lo sé, pero es que tengo buen ojo para estas cosas.

Analizando (cómo no) la trayectoria de mi comportamiento hacia este chico, me di cuenta que cuando pasaba de él era porque tenía a otro en la cabeza, con el que me enganché de una manera que no imaginé me pasaría. Y cuando ese otro desapareció (fue un niñato y un cabrón), entonces le di una oportunidad a este chico que contaba antes, y le empecé a ver de otra forma. Él lo hizo bien, tenía un propósito, follar conmigo, y lo hizo, varias veces. Así que estuvo detrás hasta que yo le presté atención. Y después creo que si por él hubiera sido me habría mandado a la playa, no muy lejos para cuando le diera un apretón tirar de mí, pero lo suficiente como para que yo no creyera que eso se iba a convertir en “relación”. (Ya es una relación en el momento que compartes fluidos pero la gente no lo entiende). Y sí, joder, hubo hace unas semanas una confusión de sentimientos por mi parte que me hizo pensar si me gustaba de otra manera que no fuera sólo follar. Y empecé a acojonarme pensando qué pasaría si yo me pillase y él no. Y sobre todo que si veía cómo habían sido mis relaciones de noviazgo él estaba cumpliendo algunos de esos puntos. Se pasó, por suerte, porque yo soy de hablar las cosas y dejamos claras más o menos nuestras intenciones.

Conclusión: que si tienes un gusano que baja de tu cabeza por tu garganta hacia el estómago, no puedes pensar en más de dos gusanos. No de la misma manera, no con el mismo sentimiento. Mi profe tiene razón, hay muchos otros, pero buscamos a un otro determinado en un momento puntual, y cuando ese pasa, buscamos a otro.

Creo que lo que peor llevo es la incertidumbre y los mensajes contradictorios. Necesito que la gente sea clara, pero es que hay mucho torpe emocional por la vida, y éste lo es un poco. No mucho porque me dijo un par de cosas bastante bonitas el otro día cuando le expresé lo que siento por él, que no es más que amistad y cierto cariño porque me cae muy bien. Pero creo que una parte de mí sabe que esto deberíamos terminarlo ya. Y esa parte se está intentando hacer un hueco dentro de mí, pero la otra, la que sólo piensa en follar, no la deja ni hablar. Sólo hay deseo…

Y está el primer chico que comentaba un poco más arriba, el de la bigamia, por un lado estoy muy muy cómoda con él, y tengo claro clarinete lo que siento, que es exclusivamente lujuria y cierto enganche mental, porque me gusta como piensa, además que está tremendo coño. Pero no me imagino un futuro con él. Sinceramente no me imagino un futuro con nadie. Porque con los comentarios que me han hecho algunos tíos con los que he follado, les gusta lo de fuera, pero de lo de dentro ninguno me ha dicho nada. Como si mi inteligencia o mi forma de ser estuviese en un cuarto plano. Y sí, soy objeto de deseo en ese momento, pero el sujeto también es importante, y no parece que ninguno tenga mucho interés, y supongo que mejor, para que no haya líos. No quiero enamorarme, de verdad, no quiero querer a nadie más que a mí misma. No quiero esa relación de monogamia donde al final todo es monotonía y malos entendidos.

Hace poco con uno de estos dos, el que siento más cercano, hubo lío, lío de que acabé llorando (no era la primera vez) y sólo me pasó porque me sentía frustrada, porque yo sólo quería que alguien me abrazara mientras dormía, y él no estaba por la labor. Todo el derecho del mundo tiene el muchacho por no querer hacerme ese favor, vaya usted a saber si eso le lía más o qué.

Ojalá un futuro distópico donde pueda elegir a quien me dé la gana cuando yo quiera y usarle para lo que me plazca: abrazos, coito, dormir, abofetearle…

Estaba pensando, y si paro un momento? y si me quedo quieta, dejo el wasap sólo para cosas importantes, y me retiro un tiempo? Del amigo me costaría un huevo pero en realidad es lo que debería hacer; del pasional me sería más fácil pero le echaría de menos a veces. Y conocer a más gente ahora mismo me da una pereza que te mueres. Y aprendería a estar sola, porque es verdad que muy sola desde que lo dejé con mi ex no he estado. Me da miedo estar sola, mucho.

A veces alguno de ellos me ha dicho cosas que claro, te tocan un poco la patata, pero siempre tengo la puta duda esa de si se lo dirán a todas o realmente soy algo más especial… Quizá ese sea el juego, hacerme sentir más especial porque en el fondo soy una estúpida chica rosa que para abrirse de piernas necesita que le lleguen a la cabeza cuanto menos. Pienso en el momento que los dos me digan que se marchan (como sean tan hijos de puta de no despedirse te prometo que les hago la vida imposible), que se van probablemente con alguien que les aporte lo que ellos demandan, y sé que me va a dar mucha pena, y sé que se perderá el contacto, y sé que les echaré de menos. Por qué no me limito a hacer únicamente lo que quiero, que es quedar para echar un polvo? Pero es que joder si demandas eso exclusivamente, los tíos, que por norma general no están acostumbrados a ser objeto, se retraen y piensan que de qué vas, que sólo le quieres para eso… Y tú a mí gilipollas.

Por qué la gente maja y agradable que además de querer follarme, les caigo bien, no se abren un poco más conmigo y se sinceran y hablamos de lo que queremos cada uno? Por qué la gente no quiere hablar de lo que le pasa? Por qué no dejan de verme como una tía con las ideas muy claras? Si supieran los vulnerable que soy… que soy frágil y me rompo en muchas ocasiones… Creo que necesito irme un tiempo, lejos, de las leyes de los hombres*, no en serio, lejos de la gente que me conoce, ir a mi bola, no saber cómo es nadie, vivir sola con mi gato y estar a mi aire. Pero hay un miedo dentro de mí, como Truman con el mar.

Imaginas que alguien lee todas estas cosas que vomito aquí, en mi comodidad del anonimato, y me reconoce? Fliparía. Probablemente se enfadaría. Dejadme ser yo aunque sea en un rincón del mundo, coño.

 

 

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Seré tu a-mantis, bandido

Espera, espera. A ver si lo entiendo. Te dicen que no follan normalmente en la primera cita, que son más de conocer e intentar conectar con el otro. No te hablan demasiado de sus experiencias, saben que estás aquí de paso, pero tampoco quieren contarte su vida sexual, sobre todo porque digan lo que digan puedes optar por no creerles. Y que si eres lista adivinarás sus intenciones. Te abrazan, te besan, te miman, te reconfortan. Hacen que te abras cual mariposa de su capullo. Se meten dentro de ti, varias veces, y por distintas zonas de tu cuerpo, desde la vagina hasta la cabeza, incluso algunos rozan tu corazón. Tú eres sincera, les dices que estás a gusto porque es verdad, pero también que no son exclusivos, que para eso entiendes existe esa red. Les haces sentir que son buenos amantes, porque en general lo son. Quedas a tu antojo cuadrando agendas. No mientes pero a veces ocultas información para que no piensen mal. Se confiesan modernos, te dicen que estás haciendo lo que quieres, que eso es genial, que eres libre y estás para disfrutar. Te hacen creer que jugáis a lo mismo. Aquí no hay dependencias emocionales, hay hechos prácticos. Intereses comunes. Y entonces cuando alcanzas un mínimo de confianza, cuando te desenvuelves mejor, cuando conoces más lo que les gusta y lo que no, cuando saben tus preferencias y lo que te hace tocar el cielo, es en ese momento cuando desaparecen. Se esfuman. No dicen adiós, no se despiden, no hay un “hasta pronto”, ni un “ya hablaremos”. Esa forma de (no)cerrar en realidad creen que es para poder abrir más adelante. Cuando en verdad así no funciona, al menos contigo. Saben que no eres de compromisos, que no te enamoras fácilmente, que tienes las ideas muy claras, que estás para pasar un buen rato, que el juego es utilizarse mutuamente para satisfacer necesidades lúbricas con una pequeña porción de implicación emocional, para que todo sea un pelín más sencillo y no demasiado mecánico o frío. Que no haces cálculos, que te dejas llevar teniendo claros los principios fundamentales de la red, conocer a cuanta más gente mejor. No eres mala persona y crees que ellos tampoco lo son. Como de tu boca salen opiniones reales crees que ellos también las dicen. Incluso algunos te perjuran que son ordenados, que van de una en una, para no acumular, imagino también para no confundir ni mezclar conversaciones, ya que sus pobres mentes no dan para tanto. Tú juegas al poliamor y ellos a una monogamia momentánea, efímera.

¿Por qué? Porque en realidad no soportan verte libre. Porque van de modernos pero en su fuero interno son machistas  y clasistas. Porque en su cerebro se anidó la idea de que si una mujer folla con quien quiere y no da explicaciones, es en verdad una golfa, por mucho que ellos hagan lo mismo. Porque son expertos comiendo orejas y diciendo lo que quieres oír. Porque prefieren follar con una chica cándida, con cara de buena, de no haber roto un plato, prudente, inteligente pero no mucho, que les haga sentir que estás sólo para ellos, que no compartes tu elixir con nadie más, porque no soportan a esas mujeres que están tan “usadas”. Porque se sienten poderosos pensando que eres más bien santa. Porque no soportan la idea de verse reflejados en alguien como ellos. Porque mentir es su estilo de vida y su forma de comunicarse. Porque tienen la sensación de que  si dan un poco de ellos, una parte verdadera, acabarás comiéndote su cabeza cual mantis religiosa. Porque algunos te dicen que van despacio y si no les cuadra tu actitud, te dan la patada. Porque los que corren un poco más, te dan la patada igual no vaya a ser que pierdas la cabeza por su deidad figurada. Porque si no se despiden, si dejan que la cosa se desvanezca por sí sola, creen que en un momento determinado, más adelante, con un buen calentón, puedan acudir a ti a continuar el goce. Pensando que estarás para ellos igual de receptiva que lo estuviste al principio. Porque si te dicen que están conociendo a otra, crees que podrás optar por olvidarles y no podrán acudir a ti cuando esa otra persona huya de ellos. Porque no toleran que una mujer haga y deshaga a su libre albedrío, porque quieren putas en la cama y puras cara al público. Porque se creen irresistibles y piensan, pobres de ellos, que caerás rendida a sus encantos y no podrás sacarlos de tu cabeza. Porque han tenido malas experiencias con gente absorbente que no ha sabido jugar sin comprometerse o que ha jugado demasiado con ellos. Porque generalizan y creen que todas somos iguales. Porque prefieren que les mientas en su puta cara y les hagas sentir únicos. Porque van de sujetos sexuados buscando objetos a los que follarse, sin tener ni puta idea que ellos están siendo a su vez objetos a los que nosotras queremos follarnos como sujetos que somos. Pero nadie les ha enseñado a ser objetos. Ni tampoco a nosotras a ser sujetos.

 

Lección aprendida. Sé más lista que ellos, no cuentes lo que sabes que no quieren oír, miente u oculta información para hacer con ellos lo que te plazca, para usarlos a su antojo. No cometas el error de ir de sincera y de natural, no conectes demasiado ni crees mucho vínculo, no te impliques más de lo necesario, porque al final van a huir, de todas todas, van a irse. O por miedo al compromiso, o por miedo a sufrir, o por miedo a hacerte daño, o por miedo a confundir los juegos de cada uno, o por miedo a enamorarse y que se les acabe la buena vida que creen llevar. Pero siempre será por miedo. Porque en el fondo son unos cobardes que no saben expresar sus emociones, que no son sinceros con ellos mismos, como para que lo sean con nosotras. Que viven en un mundo de seducción temporal para acumular caché y tener algo de qué hablar cuando sean viejos. Que se van dando la razón porque llevan las gafas de ver lo que quieren ver, y no se las quitan para observar que hay otras realidades. Tú eres un momento dentro de sus vidas, un recipiente donde echar sus fluidos, actúa como tal y no te salgas de la norma. Porque la única que interesa aquí eres tú, la única que merece la alegría eres tú. Hazles creer lo que quieren creer y sé más lista, que lo eres. Incluso no mentes tu profesión, eso es atractivo a la par que desconcertante. El experimento debe continuar, sólo has de cambiar algunas reglas.