sexología

cómo conseguir 5 orgasmos en 5 minutos

Al menos si eres mujer.

Busca un lugar cómodo y tranquilo. Ponte el ordenador cerca y un vibrador, da igual el tamaño, pero algo que te dé “gustito”. Ponte un vídeo, o varios, que te pongan a tono, vaginal, anal, mamadas, lésbico, interracial, lo que te pida el cuerpo vamos.

Tienes que estar bastante excitada, empieza a tocarte, y deja que surja el primero. Cuando acabe, sigue tocándote, y deja que venga el segundo. Y si continúas así, con un nivel de excitación elevado, podrás llegar a los que quieras.

Cuando pienses que has terminado, qué va!, tú sigue que seguro que tu cuerpo está preparado para más. 😀

Vete a mear para limpiar de forma natural la uretra y si acostumbras, lávate en el bidé. Si al pasar tu mano sigues notando cierto “gustito”, aprovecha para darle al cuerpo más candela. Seguramente te sorprenda volver a tener otro.

Y entonces sí, entonces ya puedes besar el cielo. Si tu cuerpo te pide risa dásela, cuando te repongas parecerá que acabas de llegar del gimnasio.

Y, te has fijado? No he nombrado la necesidad de estar con un hombre. No lo necesitas. Por eso se llama Onanismo: follar con uno mismo 😀

 

hoy ha aparecido un pene en mi cama

soñar con alguien a quien nunca has visto, con alguien que tiene un nombre que nadie de tu alrededor tiene, hace que pienses cómo el cerebro es capaz de imaginar tantas cosas y tantos detalles. y si encima el sueño es erótico festivo te quedas con las ganas de saber si realmente solo ha sido un sueño.

pero cuando te despiertas y empiezas a recordar que no solo has soñado con el mozo, sino que alguien aparecía muerto en una cama, o que estabas en mitad de un examen donde el tema principal era Bunbury Vs. Héroes del Silencio, donde el profesor te dejaba salir a descansar y ni siquiera mirando los apuntes era capaz de acertar las preguntas, y alguna parte más que se ha ido difuminando, piensas: definitivamente no entiendo nada.

quizá las conversaciones de anoche hayan influido en las imágenes nocturnas, pero no recuerdo que Bunbury saliera a la palestra. con las charlas de los chavales en los institutos estoy otra vez ejerciendo de profe a los colegas, y salen temas calentitos de yo no haría tal, o qué pasa si… puede que de tanto hablar de pollas me haya imaginado una grande, brillante y espléndida.

es curioso estar con gente que no conoces, porque a veces me pasa que me suenan sus caras, pero no hay relación posible ni cable que nos una, entonces me viene la paranoia de si esto es como el mundo de Truman, donde hay determinados actores y han de repetirse sus papeles, porque estamos en crisis y no van a andar contratando a gente nueva, y con decir que no me conocen de nada se soluciona todo. 

y ya sé que es imposible pero por qué entonces creo reconocer caras que supuestamente nunca he visto antes? por qué no dejo de darle vueltas creyendo que su cara me suena de algo pero no sé de qué? quizá sea conveniente llamar a Iker y que él me lo explique. 

hablar de sexualidad nunca es aburrido, se puede aprender muchas cosas de los demás y ver que en muchas cosas no somos tan diferentes, además si un economista habla del mercado, un publicista habla del marketing, un ingeniero comenta un nuevo proyecto de canales fluviales, o un físico te cuenta anécdotas de la partícula de higgs te quedas probablemente igual que estabas y en el 90% de los casos nadie escuchará lo que está diciendo el compañero. pero si sacas temas sucios, guarros, llamativos como juguetes para practicar sexo anal, posturas para mejorar el orgasmo femenino o simplemente cuentas los anhelos de los chavales/as de 15 años, entonces prácticamente todo dios querrá oírte e incluso comentarte algo. porque el sexo da mucho juego y con eso de que ha sido un tema tabú mucho tiempo, incluso mujeres que han hecho creer a las demás que masturbarse es algo que nunca harían, al final aquí nadie es manco y todos aportan su granito de arena.

y yo tan feliz de ser un libro abierto ante sus dudas y cuestiones.