Dueles

Me duele la cabeza

de pensarte.

Me duele el corazón

de no tenerte.

Me duele la razón

de no olvidarte.

Me duele la ilusión

de volver a verte.

 

C.P.

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No te has cruzado en mi camino, te has cruzado en mi corazón

El destino es un hijo de puta. El destino hace que conozcas a una persona y te la arrebate en un momento. El destino hace que se cruce gente por tu vida con la que no vas a intercambiar más que unos besos cálidos o un revolcón adolescente en una cama extraña.

Esto de ser soltera está muy bien, estoy conociendo a un montón de gente bastante maja y agradable. Pero joder entre tanta morralla aparece un tío cojonudo. Un tío que se parece demasiado a ti, con los mismos gustos por las pequeñas cosas. Que comparte tus aficiones con una pasión descontrolada. Y que encima te pone, te pone su físico, su altura, su mirada, su sonrisa, sus manos, su pene, joder un pene tan suave debería ser patrimonio nacional.

Y qué hace el destino? Te jode la vida haciendo que ese ser mágico que ha aparecido de la nada por casualidad, como surgen las mejores personas, tenga 12 putos años menos que tú. No uno, ni dos, ni tres, sino 12 putos años. Una puta generación. Una galaxia de incompatibilidades. Cada uno de nosotros además con una historia de amor y desamor que nos ha dejado heridas. Y sin ganas de pensar en futuros compartidos.

Pero yo ya la he cagado. No me he enamorado, lo sé, sólo quiero que este chico esté cerca de mí el resto de mi vida, aunque sea como amigo. Sólo le pido saber de él de vez en cuando. Bueno vale y quizá un polvo mensual. Mierda, mierda, mierda. Joder, joder, joder. Si no va a pertenecer a mi vida por qué coño el destino ha querido que lo conociera? para dejarme con las putas ganas? para incrementar mi intolerancia a la frustración? para joderme la vida por mis acciones pasadas? No es justo, supongo que como muchas cosas no lo son.

Y ya sé que tendemos a idealizar aquello que no puede suceder, pero si él supiera que yo le iba a cuidar siempre, que le iba a respetar siempre, que le iba a mimar siempre, que le voy a querer siempre.

Por qué siempre llego tarde a todo? Por qué no nací un poco más tarde? También es verdad que no sería la misma porque si soy la que soy es por mis experiencias vividas, y probablemente no sabría manejar esto si no es ahora.

Dicen que la mancha de una mora con otra verde se quita. Pues tengo que encontrar una señora mora que supere a lo insuperable. Qué putada, porque encima tu nombre va a marcar un antes y después. AC, DC.

Ahora entiendo la canción de cuna que me obligaba mi madre a rezar antes de irme a dormir… “eres niño como yo, porque eso te quiero tanto y te doy mi corazón”

 

Sabina tenía razón: parecía como si me quisiera gastar el destino una broma macabra