amor

A.M.O.R

Qué espera uno del amor? Cuando uno se enamora, qué expectativas tiene del amor? Amamos por igual a todas las personas? Amamos con la misma intensidad en todos los momentos de nuestra vida? Qué sentimos cuando el amor de nuestra vida se derrumba? Qué esperamos de alguien que nos dice que nos quiere? Se puede amar a varias personas a la vez o sólo a uno?

Existe el amor a primera vista? El amor de juventud es el que más cariño nos da al recordarlo? Por qué a veces cuando amamos nos duele? Por qué hacemos daño a las personas que queremos? Hay alguna regla para amar? Hay alguna prohibición? Se puede amar a cualquier ser? existe una ley que nos diga cómo amar? De dónde sale el amor? En qué parte de nuestro cuerpo se encuentra el amor?

Por qué se acaba el amor? El amor fluctúa? Es obligatorio amar a quien te ama? Por qué los amores reñidos son los más queridos?

 

Dudas, dudas y más dudas sobre este tema interminable.

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otoño en el corazón

Vivir en una montaña rusa no es lo más recomendable. A nivel emocional te hace polvo, a nivel físico se hace notar. Buscar el equilibrio; llevo así los últimos años de mi vida. Sé que es el otoño, el año pasado me salvé porque tenía más testosterona de lo normal, pero este año los estrógenos de más me están haciendo mella.

No se puede vivir con un día te odio, y al día siguiente te quiero mucho, con un día te grito y al día siguiente acurrúcate en mi regazo, con un día te quiero pegar y al día siguiente escuchar palabras de amor. No hay cerebro que lo resista, son mensajes contradictorios que hacen que ya no pueda más. Cuando pido una decisión siempre hay medias tintas, palabras en bocas pequeñas. Mientras duran los enfados sólo saben decir lo mal que hago todo, lo mala persona que soy, la más hija de puta de todas, la más torpe, la más ridícula, la más mentirosa. Cuando todo está en calma, soy agradable, incluso sexi, soy amada y apreciada, incluso a ratos abrazada y besada.

Tuve que dejar de escribir lo que sentía porque me fue prohibido. Lo pasé mal, así que me oculté, me escondí, hice trampas y vivo con cierto sentimiento de estar portándome mal, de ser un mal bicho. Ahora he tenido que cerrar la única fuente de contacto con mi gente, casi la única vía de información que tengo, por culpa de no saber controlar mis emociones.

Seamos serios, nunca imaginé que mis 30 serían así, tengo un trabajo fijo, por fin vivo independiente, pero a nivel emocional siento que no he avanzado, que me he estancado. No puedo asistir a ninguna clase de yoga por mi horario laboral, no puedo ver a nadie entre semana por mi horario laboral, no puedo tener apenas vida social por mi horario laboral. Sin embargo sí sabía cómo sería mi vida eligiéndolo a él. Entonces, por qué tomar esa decisión la cual sabías perfectamente dónde te iba a llevar? Ni idea. Porque me daba miedo no encontrar a alguien con quien cuadrar, porque éramos muy amigos y tenía cierta esperanza de que podía funcionar. Porque parecía que todas las señales iban encaminadas a estar con él.

 Es curioso como en temas de amor todo el mundo hablamos y recomendamos sin saber ni siquiera la definición exacta de amor. Es tan relativo, es tan subjetivo, es tan de cada uno que no puede haber una única posibilidad de amar correctamente. Me hace gracia la gente. Hay personas capaces de estar con varias personas ala vez. Hay otros que son fieles a sus creencias y convicciones. Los hay que por delante te dicen una cosa pero al darse la vuelta, Zas! en toda la boca. Hay personas que no saben estar solas. Y hay otras que no saben tener pareja. Las hay que buscan un ideal de cuento que no existe, donde si no encaja con todos los prototipos que tengo en mi cabeza, no puede ser él/ella. Hay gente que no ha mantenido una relación larga en su vida pero se cree con derecho a juzgar la tuya por el mero hecho de lo que ve en su alrededor. He conocido a personas que follaron en la primera cita y otras que teniendo pareja nunca mantuvieron relaciones.

La gente dice muchas cosas sobre el amor: que si hay amores que matan, que si amores reñidos son los más queridos, que si no discutes no hay pasión, que sin sexo no hay relación posible, que el amor es cosa de dos, que siempre hay uno que quiere más, que más sufre el que deja que el dejado. Que es normal las discusiones en la pareja, que lo normal es no discutir, que para ser feliz lo importante es estar bien contigo mismo/a, que no hay mayor felicidad que el bien común. Que hay que amar por encima de todas las cosas, que el amor mueve el mundo.

A veces hablo sobre mi situación particular, y la gente sólo escucha, a veces interviene pero siempre tengo la sensación de que callan más de lo que dicen, de que se muerden la lengua, de que por dentro les gustaría decirme algo más. Pero nadie se ha atrevido a dar ese paso, y sinceramente yo sé que me lo puedo tomar a bien o a muy mal, dependiendo de mi estado emocional, dependiendo del momento y el lugar. Lo que pasa que hay un problema, si yo tengo una persona en casa que me dice constantemente que estoy loca, y que mi lugar es un psiquiátrico, y que cuando me cure entonces podrá quererme como me quería, si cada día escucho eso y yo me lo creo porque siempre he dicho que muy bien de la cabeza no estoy, llega un momento que necesito alguien ajeno a toda esta ¿realidad? que me diga que tiene razón, que debo calmarme y controlarme, o que solo es su arma para tenerme bajo cuerda. De todo esto se deriva una cosa, que yo estoy hecha un lío, que yo ya no sepa quién soy, que no sepa valorarme como antes lo hacía, que tenga miedo de la soledad cuando nunca antes me la dio, que llore de camino al trabajo, o a casa, a cada minuto, que sólo me pueda controlar cuando estoy con gente, pero estando sola me dejo llevar por el delirio y acabo viajando a los pozos más profundos de mi ser. Y me desprecio, me doy asco, no me gusta lo que veo, tuve un momento, un instante de lucidez donde me volví a reconocer en el espejo, pero ahora es peor que antes, ahora ya no sé quién soy, he perdido mi identidad, y eso es lo que más miedo me da. Porque siempre he tenido pensamientos suicidas, pero no paro de pensar “ojalá me contagie yo también”. Ojalá.